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elegir la mejor persona para mi... parte 2

Escrito por Jorge Hernandez. Publicado en Vida Familiar

Vamos, andando
Si pasas toda esta búsqueda del alma, podrías decidir (probablemente de forma separada por el momento), que el matrimonio entre ustedes dos es lo correcto ante el Señor. Si esto sucede, el siguiente paso para el chico es ir a través de ese proceso aterrorizante lleno de placer para aprender acerca de diamantes de circonio cúbico, averiguando sobre las especificaciones exactas del anillo que su novia desea por medio de varios actos de espionaje, escogiendo el anillo perfecto con base en una intuición sincera, y agonizar por  el planeamiento cuidadoso de la forma de declararse que no llegue a avergonzarlo por completo. Como las mujeres pueden sospechar,, este proceso llega de manera natural y fácilmente a todos los hombres. Luego de que la declaración ha sido hecha sin tropiezos y llevada a cabo por el hombre sin inconvenientes de ningún tipo, la mujer dice sí sin dudar, acompañada  por sonrisas y lágrimas por doquier. Las reacciones individuales pueden variar.

Bien, felicidades, estás comprometido. ¿Qué haces ahora? Cuando se trata del compromiso, hay un sólo concepto en mente. Es fácil, simple y debe guiarte en cada decisión, en todas las etapas del proceso y hasta que llegues a estar delante de Dios, de la gente y de la persona que los vaya a casar en el gran día. ¿Listo? Este concepto es que Aún no estás casado/a. Ahora, dependiendo de la logística u otras circunstancias, trasfondos culturales, duración de la relación, cosas que otros cristianos te hayan dicho, hay otra forma de decirlo. ¿Listo? No estás casado/a aún. Recuerda esto si no aprendes nada más de este artículo.


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